Empezar fuerte no es lo mismo que empezar bien. Si llevas tiempo sin entrenar, tu prioridad durante las primeras semanas debería ser construir una rutina que puedas repetir, no acabar destruido cada día.
1. Empieza con una frecuencia que puedas mantener
Para muchas personas, dos o tres sesiones semanales bien organizadas son un punto de partida mucho mejor que intentar entrenar seis días y abandonar al poco tiempo. La rutina debe encajar en tu vida real.
2. No necesitas veinte ejercicios
Una buena sesión puede construirse alrededor de patrones básicos: empujar, tirar, sentadilla, bisagra de cadera, trabajo de core y algo de acondicionamiento. La técnica y la progresión importan más que cambiar de ejercicio constantemente.

3. Deja margen para progresar
Si cada sesión haces todo al máximo, te quedas sin espacio para mejorar. Empieza con cargas que puedas controlar y aumenta poco a poco según tu ejecución y recuperación.
4. El objetivo del primer mes es volver
Antes de pensar en resultados espectaculares, consigue que entrenar forme parte de tu semana. La constancia crea la base sobre la que después puedes construir fuerza, pérdida de grasa o rendimiento.
En Abel's Team podemos ayudarte a estructurar esas primeras semanas y ajustar el trabajo a tu nivel.
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