Tu cuerpo se adapta a lo que haces. Si el estímulo nunca cambia o cambia de forma caótica, es difícil saber si realmente estás mejorando.
Progresar no significa añadir peso siempre
Puedes progresar aumentando repeticiones, mejorando la técnica, controlando mejor el movimiento, reduciendo descansos cuando corresponde o moviendo una carga mayor manteniendo una buena ejecución.
Repetir ejercicios puede ser una ventaja
Cambiar toda la rutina cada semana hace más difícil medir si avanzas. Mantener una base estable durante un periodo permite comparar rendimiento y ajustar con criterio.

Registra lo importante
Apuntar cargas, repeticiones y sensaciones ayuda a tomar decisiones. No necesitas convertir el entrenamiento en una hoja de cálculo infinita, pero sí disponer de referencias.
La recuperación también limita la progresión
Más no siempre es mejor. El volumen y la intensidad deben estar acompañados de sueño, alimentación y descansos suficientes.
En Abel's Team trabajamos con seguimiento para que cada sesión tenga una razón.
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